Intento al Cerro Falkner desde el Camping Falkner

Entretenida exploración de la arista del cerro, transitando aisladas laderas heladas

21 de octubre 2023

La noche ha sido demasiado calurosa en la caseta del camping. El saco de dormir de -15 grados es demasiado abrigado para estos días, pero es lo único que tengo. Además, no sé hasta qué punto tengo fiebre. Como una galleta y dejo todo lo que no voy a utilizar en el coche. No estoy preocupado ya que en el camping se ofrecen amablemente a cuidar del auto con mis pertenencias. A cambio de esta protección, yo debo recorrer 1.5km extras de ida y otro tanto de vuelta por la carretera hasta el inicio de la ruta.

Inicio la ruta temprano, a las 7am. Aprovecho las primeras luces y recorro por la carretera tranquila la distancia hasta el inicio de la senda a la falsa cumbre del Cerro Falkner (0h15, 940m). Es una ruta turística que ofrecen en las oficinas de turismo para la época de verano. De todas maneras, poco turística me parece. Son casi 1000m de desnivel por fuertes pendientes. Indican 6h de ascenso. Mi plan es recorrerlo en poco más de 1h. 

Abandono la carretera a mano izquierda por una tapia verde. Entro a un campo lleno de unos conejos juguetones que se persiguen entre ellos, mordiéndose las colas. Actúan como si yo no estuviese allí. Juegan a su bola. El camino pronto deja una finca a la izquierda y encara las pendientes del cerro. Gana desnivel sin dudar. Y yo comienzo a sudar demasiado. No es normal. Realizó varias paradas en los primeros 10 minutos. En cada una de ellas me quito una prenda y, al poco rato, me sorprendo a mí mismo en manga corta y con una profunda deshidratación. Bebo casi todo el agua que dispongo (1.5l) antes de alcanzar los 1200msnm. 

Mientras se gana desnivel aparece el hermoso lago Villarino con el Cerro Peñascoso al fondo. El lago Falkner también hace gala de sus mejores vistas. Ambos reflejan una luz mañanera que les hace lucir muy diferente a ayer. Sin ser ningún drama, noto que me está costando subir más de lo normal. No estoy al 100% físicamente. No es un misterio. Con paciencia y controlando mi temperatura corporal sigo ascendiendo hasta que entro en el bosque y la cantidad de nieve es ya considerable (0h40, 1400m)

Realizo aquí mi primera larga parada para cambiar de botas y calzar piolet. Los crampones aún no son necesarios. Abandono la senda porque no hay huella y comienzo a ascender por la pendiente de manera recta. El bosque es una trampa: hay muchos huecos vacíos de nieve por árboles y ramas caídas y a veces, sin verlo, te hundes hasta la cadera. Es muy peligroso por las lesiones de rodilla que estos incidentes pueden provocar. Salgo de la vegetación y ya se aprecian unas últimas rampas que me dejarán en la arista. Hay alguna marca de skis que me indican que voy en buena dirección.

Tras este último esfuerzo, poco a poco me encuentro mejor. Alcanzo una loma (1h20, 1850m) desde la que se divisa todo el circo y la cresta que tengo que recorrer. Me sorprende el perfil del Cerro Falkner, con una sensación de alta montaña providencial. Una cantidad de nieve completamente fuera de lo normal. Aludes. Desprendimientos de roca… De hecho, durante los pocos minutos que gasto contemplando el imponente perfil de sus filos, escucho numerosos desprendimientos de roca. Hay que extremar las precauciones.

Continúo mi marcha ascendiendo hacia la falsa cumbre, ganando desnivel y rodeando por el S esta elevación. En esta ocasión sí que alcanzo ya la verdadera arista (1h35, 1960m). Es muy larga, pero mi idea es terminarla en la mismísima cumbre del Cerro Falkner real. Hago un rápido escáner de la situación. Por la ladera que he podido analizar con mi vista (vertiente E), hay mucha nieve y unas pendientes endiabladas. De hecho, se observa que en muchas ocasiones la nieve se ha desprendido porque no se ha podido adherir a la pendiente. Sobre todo en la unión con la roca. Se aprecia una grieta de entre 1 y 2 metros entre la roca y la nieve. Amenaza con desprenderse.

Por la ladera oeste, de la cuál llego a divisar algo, parece más tendida pero alterna incómodamente hielo (el sol no ha calentado aún esa vertiente) y roca. La misma cresta es un filo de roca en no muy buen estado, aunque no es excesivamente compleja.

Decido descender unos metros por la ladera este para salvar las grietas y rodeo estas elevaciones intermedias. En algunas traversas tengo miedo a aludes desde arriba así que paso rápido pero asegurando el paso. La nieve es blanda por lo que hundirme ligeramente en ella me evita posibilidades de resbalar con el hielo. Si quiero continuar por esta vertiente debo descender mucho más así que tras media hora regreso a la arista (2h30, 2010m) y decido intentar rodear las siguientes cotas por la ladera oeste. 

El hielo es terrible, y las pendientes no se quedan atrás. Tras algún comprometido momento, rodeo las últimas agujas y salgo a un lomo en la arista algo más cómodo. Trepo por las rocas hasta alcanzar otra cumbre secundaria (4h, 2060m). Desde aquí ya se observa todo lo que queda: es tremendo. Aun no llevo ni un cuarto de la cresta. Algo desanimado desciendo esa falsa cumbre para seguir por el filo. Me hundo hasta las caderas y en un par de ocasiones me tengo que quitar la bota para poder sacar el pie. Posteriormente, con el piolet, cavo y elimino nieve para sacar la bota. He perdido mucho tiempo: más de 2h30 en escasos 2km de compleja arista.

Ahora técnicamente es más sencillo. Me animo y corono la última antecima. Identifico que estoy en lo que desde la carretera se ve como la cumbre (4h50, 2171m). Unos 120m menos que la cumbre real. Me separa de ella un filo algo estrecho, con caídas mortales a ambos lados. Mixto: hielo y roca. Estoy cansado y sé que no puedo tomar decisiones comprometidas en estas condiciones. Ha habido momentos en la arista mucho más complejos que este y con bastante caída, pero mentalmente estaba concentrado. Ahora no me siento así. Sé que seguir ahora, solo y en estas condiciones, es irresponsable. 

Me quito la mochila y aceptando que esa iba a ser mi pequeña cumbre, como algo de nieve que está en mi termo (no se ha derretido) y me abrigo. Saco unas fotos mientras me siento orgulloso del avance que he realizado y de mi decisión. 

Me gusta ser valiente. Me considero atrevido e incluso en ocasiones algo temerario. No tengo miedo a lo que puede pasar porque considero que manejar esos sentimientos es parte del aprendizaje. Eso me ayuda a entenderme mejor y saber donde están mis verdaderos límites. Pero ser valiente no implica ser un suicida. En ocasiones hay que detenerse para hacer un juicio acertado. No todo vale. Llegar hasta aquí solo ya ha sido un buen aprendizaje por hoy. Las posibilidades de seguir y que ocurra algo no son aceptables. Es demasiado arriesgado. Abandonar tan cerca del objetivo también es valiente.

Ahora debo decidir por donde desciendo: es totalmente imposible descender por el mismo camino. El filo ahora estará extremadamente peligroso con el desprendimiento de piedras. Decido descender por el manto de nieve. Es una pendiente muy fuerte pero confío en que se pueda. Tras 2min descendiendo me doy cuenta de que hay otra grieta tremenda y nieve a punto de desprenderse en el cambio de gradiente. Toca ascender de nuevo hasta la falsa cumbre. Me hundo hasta las rodillas pero estoy animado sabiendo que estoy haciendo lo correcto. Desciendo unos metros por el camino de ida y pronto giro hacia el este para volver a encarar el manto de nieve por una pendiente fuerte pero sin grietas. Me aseguro que no hay paredes verticales y me tiro en culopatin. Desciendo 150m en menos de un minuto. Muy divertido. Desde abajo observo impresionado mis huellas deslizando. Ha habido en los últimos días varios aludes.

Sin perder tiempo, porque estoy expuesto a piedras y avalanchas, enlazo otra fuerte pendiente que hago en culopatin, provocando una pequeña alud que me entierra las piernas. Salgo fácilmente. Disfrute total. Me paro unos instantes a contemplar el rincón en el que me encuentro. Cumbres cercanas a los 2200m, pero un paraje invernal digno de las cumbres más altas de los Alpes. La nieve completamente virgen. En este valle no ha pisado nadie mínimo desde hace varios meses (5h40, 1605m). 

Ahora que ya he bajado gran parte del desnivel, me dedico a rodear el macizo por el este hacia el N para conectar con el camino de subida. No puedo entrar al bosque porque aparecerían las cañas y me avance sería demasiado lento. Aprecio cascadas y grietas. Por fin bebo agua de un arroyo que sale de la nieve. Ya dos barrancos más hacia el N observo las huellas de skis. El Garmin me indica que el camino está cerca. Pero aun queda un fuerte esfuerzo: me caigo un par de veces en huecos vacíos de la nieve y en uno de ellos me retuerzo la rodilla, sin más consecuencias. Fallo el camino por 50m y aparecen las cañas. Esos 50m me causan media hora de pelea contra juncos muy duros. He pasado de sentirme el Yeti a ser Tarzan en menos de 15 minutos. Así es Patagonia.

Reconozco que para llegar a cumbre el track de descenso es mucho más atractivo y menos demandante física y técnicamente. Si el ascenso y el descenso se hacen por esa ruta estoy seguro hubiera llegado a la verdadera cumbre (omites la tediosa arista).

Cuando alcanzo el camino, me cambio las botas y regreso entusiasmado con las vivencias del día de hoy. Los lagos Villarino y Falkner con las luces de tarde parecen otros. El descenso hasta la carretera se hace sin consecuencias y pronto alcanzo el camping (7h30, 930m) donde me doy una merecida ducha de agua caliente y fría. Hambriento, decido conducir hasta Villa la Angostura para comer algo en condiciones. Me lo merezco.

Esta aventura representa exactamente lo que estaba buscando en este viaje. El Cerro Falkner apareció mientras conducía hacia Villa La Angostura hace unos días. Su encanto desmesurado me llamó la atención sobre el ya de por sí bonito recorrido de los siete lagos y decidí conocerlo. Consulté algún mapa, por encima, para saber si había una ruta de acercamiento. Posteriormente resultó que el filo y la ruta planeada era muy salvaje. Se intentó. Se luchó. Se disfrutó. Mucho. Grandes emociones. La seguridad de que hoy he transitando lugares muy inhóspitos e inexplorados me alegra. No ha salido al primer intento, pero ahora tengo unos valiosos conocimientos sobre el cerro que estoy seguro que en un segundo intento, si llega, me permitirán coronar.

Apreciación: Encontrar mapas de calidad en Argentina me está resultando complejo. Las altitudes de las cumbres así como las curvas a nivel y otros datos son bastante imprecisos. Aquí se indican los datos de altitud que considero aproximadamente reales (una mezcla entre varios mapas, sistema GPS y puntos de información presentes en carteles). La prominencia es extremadamente compleja de calcular ya que no aparecen altitudes del collado ni de otras cumbres.


Ver datos sobre las cumbres y la ruta. Descarga el track GPS.
  • Nombre: Cerro Falnker (cumbre real no turística)
  • Altitud: 2298m
  • Cordillera: Andes
  • Región: Patagonia argentina (Ruta de los siete lagos)
  • Prominencia: 1277m
  • Desnivel ascendido: 1448m
  • Desnivel descendido: 1448m
  • Distancia recorrida: 15.76km
  • Tiempo total: 7h35
  • Elevación máxima: 2180m (Antecumbre Cerro Falkner)
  • Trayecto: Mixto (Roca, hielo y nieve)
  • Material extra: Todo el material invernal
  • Localización: Ruta de los siete lagos (Lago Falkner)
  • Advertencias: La arista, en condiciones invernales, es muy lenta. No es excesivamente compleja (para alpinistas experimentados) pero si se decide ir por esta ruta, aprovechando el camino turístico, es una ruta mucho más exigente de lo que muestran los datos. Considerar el track de regreso o atacar por la ladera oeste desde el Lago Escondido.

Aquí puedes ver la ruta de una manera interactiva, y descargar el track más abajo si te parece interesante.

Details
Intento al Cerro Falkner

RUTA 3D

Recomiendo ver el video desde YouTube y con calidad de imagen 1080pHD para mejor visualización.


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