Cerro Chapelco Grande desde San Martín de los Andes

Trayecto exigente y alpino que me proporciona gran aprendizaje

14 de octubre 2023

Mi idea inicial era visitar Mendoza después del Lanin. Tengo algunos objetivos por allí que me hubiera gustado hacerlos con nieve. Sin embargo, me han comentado que el seco clima mendocino no ha traído mucha nieve este invierno. Prefiero quedarme unos días por el entorno de San Martín de los Andes para aprovechar la nieve. Quizás visite también Bariloche. Planteo sobre mapa una excursión que intente el Cerro Chapelco Grande y el Cerro Azul, separados por un cordal que no se que pinta tendrá. No quiero investigar antes. Quiero aventura. 

El Cerro Chapelco grande sí lo he visto, cuando coroné el primer día el Cerro Escalonado. Tiene un porte interesante y elegante, con franjas de roca en sus costados. Nieve y hielo. Mucho. Ya que tengo que pasar noche en vivac, no me atrevo a dejar el coche en la estación de ski por posibles robos. Sacrificaré tiempo y energía en salir desde el propio San Martín y dejar el coche en un lugar seguro y vigilado. 

Me despierto a las 8am y tomo un colacao. Preparo la voluminosa mochila: saco de plumas, hornillo y gas, chaqueta de plumas, forro, cortavientos, los dos guantes, las botas normales y las de nieve. Dos termos. Frontal. Aislante. Piolet. No llevo crampones, ya que considero por mi experiencia en el Cerro Escalonado que no es necesario. Comienzo la ruta sobre las 9am. Me queda una kilometrada hasta las cercanías de la estación de ski, otro tanto para el acercamiento al Cerro Chapelco y luego mucho desnivel. Será un día duro.

Comienzo caminando desde el centro del pueblo por un camino que llega a unas casas muy humildes, casi chabolas (0h20, 700m). Pronto llego a la carretera de ripio que va ascendiendo. A veces pasa un coche y los conductores me miran raro con el tremendo mochilón. Sé que hay un camino menos transitado en unos minutos. Cuando lo veo (1h, 890m) no dudo en abandonar la pista y descubrir el monte bajo de Patagonia. Numerosas aves vuelan y graznan. Comienzo a sudar. Hace calor y voy rápido. Me sorprende la cantidad de terneros y potros que hay.

Pierdo la senda pero la recupero unos minutos por delante (1h20, 1010m). Llego a un caserío donde me comienzan a ladrar y a amenazar dos perros de mediano tamaño. Dan miedo. Agarro un palo y, sin darles la espalda, lo agito mientras retrocedo. Ellos hacen el ademán de enseñar los dientes. Tras un par de minutos en plena tensión, me alejo lo suficiente y los perros regresan a la casa. Yo doy un buen rodeo, sin ganas de repetir la misma escena. Si se hubieran puesto agresivos, hubiera agarrado el piolet y no tendría piedad. Nunca sabes estos perros de lo que son capaces. Me recordó a varias vivencias desagradables con Mastines en Francia, tanto en Alpes como en Pirineos. 

El sendero vuelve a conectar con la carretera de ripio (2h30, 1100m) y avanzo un kilómetro más por ella hasta el desvío que me acercará a la base del Cerro Chapelco (2h45, 1150m). Una valla en este nuevo camino advierte que hay una comunidad mapuche y está prohibido entrar. Hago caso omiso y continuo sin problema. Los mapuches son comunidades indígenas que viven al margen de la sociedad. Hay algún recorrido turístico que visita alguna comunidad mapuche, a cambio de dinero. Es imposible que me veáis allí. Qué es eso, ¿un zoológico humano? ¿Hay manera más denigrante de vivir que tú economía dependa de que unos turistas te saquen una foto como si fueras un animal exótico? No apoyaré ese turismo. Si por esta senda aparece una comunidad mapuche y me pide dinero por transitar, se lo pagaré. Al fin y al cabo, es su territorio.

Sin ganar demasiada altura va encarando el valle del cerro, entre bosques de árboles sin hojas y liquenudos. En la cota 1400 aparece la nieve (4h20, 1405m). Cruzar algún río ya es un quebradero de cabeza. Son muy caudalosos. Finalmente, en una explanada donde el río se divide en varios cauces, cambio de vertiente y camino a media ladera con nieve. Me cambio las botas y bebo agua. El cerro Chapelco aparece al fondo, lejano. Llevo ya 16km y aun quedan mas de 1000m de desnivel. 

Camino por el bosque. Totalmente lleno de líquenes y nieve. El avance no es lento pero hay que tener cuidado con los troncos que debajo de la nieve dejan huecos en los que te hundes. Atravieso un par de claros en el bosque y llegó a la pendiente que tengo que afrontar (5h10, 1620m). Quedan los claros restos de un alud. Tremenda avalancha. Ha barrido media ladera. ¡Qué miedo! La pendiente, de unos 45 grados, la encaro recto y rápido. Ya es tarde y hace calor. La nieve está blanda y caen rocas. Peligro de avalanchas. Y ya he visto los restos de una devastadora.

Rápido, asciendo por la ladera. Llego a la arista a 2100m (6h05, 2090m). Al principio es asequible. Pero llego a una elevación rocosa (6h20, 2200m) que cae violentamente hacia la otra vertiente. Se aprecia ya desde aquí la verdadera cumbre, en un filo lleno de voluminosas cornisas y un bonito final. Regreso unos metros para salvar franjas de roca y en un descuido me precipito por la ladera congelada. Caigo unos 30m pero consigo aplicar la auto detención y freno. Regreso al filo con quemaduras en las manos y brazos, y un susto tremendo. Me curo algunas heridas de las manos con vetadine y pongo algún vendaje. Veo las cornisas y me dan respeto. Con calma continuaré a cumbre. No es complicado.

Se observan muchas grietas que indican que en cualquier momento masas gigantes de hielo que forman las cornisas se desprenderán hacia la otra vertiente. Observando siempre donde queda la roca firme, dejando más de 10m con la arista, gano desnivel por un filo en el que la nieve varía enormemente entre hielo y nieve blanda en la que te hundes hasta la rodilla. Llego penosamente a la cumbre (7h10, 2395m). El característico viento me recibe y me abrigo con todo lo que tengo. Derrito nieve. Como un sándwich. Es muy tarde. Son las 4pm. La nieve y el resbalón me han mermado. Observo desde la cumbre del Cerro Chapelco Grande el Cerro Azul. Es continuar por aristas con cornisas y franjas rocosas. No lo considero imposible si se busca la ruta correcta. Pero para ello se necesitan fuerzas y yo estoy tumbado. Regresaré más o menos por el mismo camino. Debo hacerlo hoy con la nieve blanda por la tarde. Mañana estas inclinaciones, congeladas y sin crampones, pueden ser una trampa mortal.

Desciendo con ligeras variaciones. Observo desde arriba al alud de los días anteriores. Es masivo. Hay que tener mucho cuidado. Bajo rápido con nieve muy blanda. Llego a los claros del bosque y desciendo entre árboles y ríos que se esconden en la nieve. Cauces trampa. Cuando llego casi ya a 1400m son las 7pm y decido que es el momento de preparar el vivac, bajo los árboles del bosque. Mañana saldré de aquí con las botas de trekking y regresaré a San Martín en una caminata de cómodos 17km.

La noche se intuye fría y sin viento. Solo ceno unos cacahuetes porque las alubias que he traído están en una lata sin abrefácil y no tengo abrelatas. No me preocupa en demasía. Duermo con el piolet cerca por si hay pumas en este bosque. Sé que poco podria hacer si ellos atacan, pero me quedo más tranquilo. Mañana a buena hora debería llegar a la ciudad. Con las últimas luces del día observo los líquenes del árbol que me da cobijo. Ha sido un gran día. Salvaje. Alta montaña y nieve a raudales. Algo de miedo. Aprendizaje. Ha sido un día perfecto, pero no puedo olvidarme de que mi padre. Aquí hubiera disfrutado tanto como yo. Debería estar aquí, conmigo. Sigo sin comprender por qué no está.

Ya es de noche cuando acabo de escribir esta crónica. Mañana será otro día de descubrir, aprender e investigar. 

15 de octubre 2023

La noche ha sido agradable teniendo en cuenta que he realizado vivac. Conseguí dormirme pronto y solo me desperté media hora sobre las 3am, y el sueño ya bastante ligero desde las 6am hasta las 7am, donde tenía algo de frío en los pies. Los calcetines los tenía mojados desde la mañana anterior, cuando he atravesado un río con las botas ligeras. Cuando me despierto me encuentro que todo lo que no estaba dentro del saco está congelado. Hasta ahora, lo que quedaba dentro de la mochila también se mantenía sin congelarse. Bastante frío pero no rígido. Las botas de hoy están congeladas. Cuando las calzo, una sensación de frío extremo recorre mi cuerpo. Automáticamente lleno la mochila con las cosas, de forma desordenada, y emprendo el regreso (0h, 1415m).

Quedan unos 16km de trayecto hasta San Martín. No me preocupa. La mayoría es por pista o por sendero bien marcado. La altitud es baja y pronto desaparecerá la nieve. El sol comenzará a calentar y los problemas iniciales serán solventados. Recorro los últimos metros del bosque tratando de no hundirme en la nieve hueca de los troncos. Es sencillo: la nieve a las 7h30am aún está muy dura y no me hundo ni siquiera unos pocos centímetros. Paso el río a través de un resbaladizo tronco caído. El caudal es varias veces menor que ayer. Es por la hora. Aún no ha comenzado a derretirse la nieve. Tan solo el agua residual que corre se mantiene líquida. 

En la nieve observo huellas de un animal grande. Se me asemejan mucho a las de un gato. Tiene garras. Son grandes. Creo que son de puma. Los pumas no suelen atacar humanos salvo en caso de extrema necesidad o que se encuentren con crías. Por un momento siento algo de intranquilidad. En mitad del bosque, llevo 24h sin ver a nadie. Si me pasa algo tampoco tiene pinta de que vayan a rescatarme próximamente. ¿Y si este es el puma que tiene hambre de carne humana?

Continúo la marcha a buen ritmo para entrar en calor y dejar atrás los fantasmas. Sé que son miedos normales, pero profundamente irreales. Al cabo de media hora, sobre el camino encuentro huellas de herraduras de caballo. La nieve da paso al polvo. Estas huellas me resultan más amigables y me hacen sentir un poco más cerca de casa. Paro a quitarme el plumas y a ponerme crema y las gafas de sol. Bendito sol. 

A partir de aquí me limito a recordar el camino de ida y seguirlo a un ritmo cómodo pero sin pausa. Vuelve a aparecer el ganado. En un momento reconozco el caserio de los perros salvajes en frente mía. Aun no ha venido ningún can a mi encuentro. Me detengo en seco y analizo mis posibilidades. Quiero evitar a toda costa ese desagradable encuentro. Retrocedo pocos metros y me introduzco a la derecha entre unos arbustos. Tras unos 50m ya estoy lo suficientemente seguro de que no han detectado mi presencia, o que al menos hoy no soy lo suficientemente importante para su tiranía.

Ya de vuelta en el camino, observo la gran cantidad de terneros. También me doy cuenta del error que cometí ayer al perder el camino durante un kilómetro. Al cambiar de vertiente en un río, yo continué recto por otra senda. Regreso a la carretera de ripio y observo a dos jinetes que vienen galopando, cantando rancheras y con una botella en la mano. Tres perros les acompañan con semblante alegre. Me saludan amablemente. Ambos nos quedamos sorprendido con las pintas del otro. Cuantas maneras diferentes de vivir.

Ahora ya conocedor del camino por donde regreso, me permito buscar algún atajo a la vuelta para regresar al pueblo y finalizar en el coche, donde me cambio de ropa y hablo con los compañeros del hostel.

Ha sido una ruta muy exigente. La altura del cerro no es determinante, pero las condiciones han sido de alta montaña. He presenciado restos de aludes y de huellas de depredadores, he realizado mi primer vivac. Tuve un susto que solvente con la autodetencion. Nieve blanda. Hielo. Caudalosos cauces. Perros salvajes. Nadie, yo contra la montaña. El Cerro Azul se me ha quedado entre ceja y ceja. Pero el acercamiento es largo y complejo. Eso será otra aventura. Ahora necesito descansar

Apreciación: Encontrar mapas de calidad en Argentina me está resultando complejo. Las altitudes de las cumbres así como las curvas a nivel y otros datos son bastante imprecisos. Aquí se indican los datos de altitud que considero aproximadamente reales (una mezcla entre varios mapas, sistema GPS y puntos de información presentes en carteles). La prominencia es extremadamente compleja de calcular ya que no aparecen altitudes del collado ni de otras cumbres.


Ver datos sobre las cumbres y la ruta. Descarga el track GPS.
  • Nombre: Cerro Chapelco Grande
  • Altitud: 2394m
  • Cordillera: Andes
  • Región: Patagonia argentina (San Martín de los Andes)
  • Prominencia: 479m (Respecto al Cerro Azul, tomando como altura del segundo collado 1915m)
  • Desnivel ascendido: 1970m
  • Desnivel descendido: 1187m
  • Distancia recorrida: 25.15km
  • Tiempo total: 7h55
  • Elevación máxima: 2395m (Cumbre Cerro Chapelco Grande)
  • Trayecto: Mixto (Roca, hielo y nieve)
  • Material extra: Todo el material invernal
  • Localización: San Martín de los Andes (Chapelco Ski Resort)
  • Advertencias: Ruta muy larga que se puede realizar en coche los primeros 12.5km. Valorar realizarlo en el día (según las condiciones de la nieve si hay). No hay refugio para pasar la noche, realicé vivac.
  • Desnivel ascendido: 125m
  • Desnivel descendido: 916m
  • Distancia recorrida: 16.63km
  • Tiempo total: 3h20
  • Elevación máxima: 1415m (Salida desde el vivac)
  • Trayecto: Mixto (Hielo, nieve y roca)
  • Material extra: Material invernal
  • Localización: San Martín de los Andes (Chapelco Ski Resort)
  • Advertencias: Ruta muy larga que se puede realizar en coche los primeros 12.5km. Valorar realizarlo en el día (según las condiciones de la nieve si hay). No hay refugio para pasar la noche, realicé vivac.

Aquí puedes ver la ruta de una manera interactiva, y descargar el track más abajo si te parece interesante.

Details
Ascenso al Cerro Chapelco Grande

RUTA 3D

Recomiendo ver el video desde YouTube y con calidad de imagen 1080pHD para mejor visualización.